San Javier del Valle

Compartir

Un paseo por San Javier del Valle | Estado Mérida, Venezuela

Valle de San Javier
Valle de San Javier

Uno de los paseos que no pueden dejar de realizar cuando visiten la ciudad de Mérida es el que los lleva a través del hermoso y fértil valle del río Mucujún, pasando por San Javier del Valle hasta llegar a La Culata; punto de partida para quienes deseen emprender largas caminatas por el Parque Nacional Sierra de La Culata y subir al pico Pan de Azúcar.

Es una ruta ideal para el regocijo de los sentidos. Un trayecto que debemos recorrer lentamente, sin apuros, disfrutando plenamente de su agradable clima, de la siempre maravillosa vista del Pico Bolívar y de todas las montañas circundantes, no menos espectaculares. Una ruta en donde es necesario realizar frecuentes altos para conocer y disfrutar cada uno de los atractivos que ofrece, para degustar los sabores típicos de la gastronomía andina, sus tradicionales dulces y mermeladas, o los vinos de producción artesanal.

Esta ruta, con unos 18 kilómetros de recorrido en total, inicia a un lado de la alcabala de la Vuelta de Lola –justo antes de salir de la ciudad de Mérida con dirección a Mucuchíes, por la ruta del páramo– y asciende lentamente en medio de altas montañas, coloridos sembradíos y mucho, mucho verde; no obstante la presencia de diversos núcleos urbanos, parques turísticos, talleres y ventas de artesanías, pequeños comercios, restaurantes, hoteles y numerosas posadas.

Vista de las montañas del Parque Nacional
Vista de las montañas del Parque Nacional Sierra de La Culata

En efecto, la oferta de hoteles, cabañas y posadas a lo largo de esta ruta es tan amplia como variada; los hay para todos los gustos y bolsillos, desde las opciones más básicas hasta las más refinadas. Algunas posadas trabajan bajo el esquema de reservación previa, lo cual deberá tomar en cuenta antes de iniciar su viaje. Consulte nuestro Directorio de Hoteles, Campamentos y Posadas para mayor información.

En el sector Monterrey –poco después de pasar San Javier del Valle y El Arado, por una vía a mano izquierda–, se encuentra la Truchicultura Valle Rey. Aquí, le prepararan a su gusto la trucha que usted mismo pesque dentro de sus estanques. También por esta vía se encuentra el comedero Granja Los Sauces, con una fascinante vista a las montañas y deliciosa comida. Cabe señalar que muchos de los restaurantes y comederos ubicados a lo largo de esta ruta trabajan únicamente los fines de semana; sólo laboran a diario durante las temporadas vacacionales.

De particular interés en el sector La Caña, siguiendo por la carretera principal, más arriba, es el parque temático “Los Sueños del Abuelo”, una auténtica y colorida villa en miniatura construida especialmente para el disfrute de los más pequeños, y a la justa medida de ellos.

Un poco más adelante verán la entrada al Parque Agroturístico Ecowild, un gran complejo turístico y recreativo que funciona en una finca dedicada a la ganadería de ordeño. Aquí podrán montar a caballo y pasear en motos de 4 ruedas. También tienen un potro mecánico, un zoológico de contacto, muros de escalada, parque infantil y sala de Internet, entre otras atracciones. Tienen muy buenos restaurantes y fuentes de soda, y un área de alojamiento con nueve habitaciones, amplias y acogedoras. Además, todos los días es posible observar labores de ordeño mecanizado.

La oferta de actividades recreativas a lo largo de esta ruta es variada, tan solo deben estar pendientes de los letreros que anuncian paseos a caballo, pesca de truchas, excursiones, o la posibilidad de enfrentarse a otros jugadores en un terreno especialmente acondicionado para la práctica del paint-ball.

Otra vista del valle
Otra vista del valle

La carretera finaliza al frente de un sencillo parador turístico en una de la entradas más visitadas del Parque Nacional Sierra de La Culata. Aquí, son muchos los artesanos que se congregan los fines de semana para exhibir y vender sus trabajos, de igual forma quienes alquilan caballos para realizar paseos. Muchas familias, por su parte, aprovechan para caminar hasta el puesto de Guardaparques y pasar el día entre flores y frailejones, a un lado del río.

Si lo desea, puede seguir subiendo hasta llegar a la Laguna Tapada y al Valle del Muerto (más arriba de este punto es recomendable ir acompañado por un conocedor de la zona), son excursiones cortas que, sin embargo, no deben ser tomadas a la ligera en razón de la elevada altitud; recuerde que estará caminando por encima de los 3.000 metros sobre el nivel del mar y el nivel de oxígeno en la atmósfera seguramente es mucho menor al del aire que usted está acostumbrado a respirar en su ciudad de origen. En consecuencia, si no está acostumbrado a los rigores de semejante altura –tenga especial cuidado con ancianos y niños– es conveniente no esforzarse mucho al caminar. Hágalo despacio y por cortos trechos. Si comienza a sentir dolor de cabeza o si se siente mareado, es mejor regresar. Por lo general los síntomas del llamado Mal de Páramo desaparecen rápidamente al disminuir la altura.

En definitiva, es una ruta que le invitamos  a conocer y disfrutar.

Texto y fotos: Jesús Osilia


San Javier del Valle
Compartir