Parque Nacional Henri Pittier

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Correrón de Chuao, Aragua
El Chorrerón de Chuao
Parque Nacional Henri Pittier

Cada vez que usted visita las hermosas playas del Estado Aragua, en la costa central de Venezuela, tiene que pasar por el corazón mismo del Parque Nacional Henri Pittier, el primero de los parques nacionales constituidos en el país.

El trayecto lo llevará a disfrutar de un agradable recorrido a través de una rica y variada sucesión de ambientes, desde el nivel del mar hasta el verdor del bosque nublado… Desde los manglares, cardonales y espinares de las zonas bajas, el bosque de bambú que crece a lo largo de los ríos, los arbustos, herbazales y demás especies propias del bosque seco y la vegetación de tipo sabanero hasta las oscuras, húmedas y frías selvas de las mayores alturas en donde no deja de sorprender nunca la increíble diversidad en árboles de gran porte, arbustos, hierbas, lianas o enredaderas, heliconias y epífitas (musgos, líquenes, orquídeas, helechos y bromelias) que crecen cubriendo todos y cada uno de los estratos del bosque.

Ciertamente, el Parque Nacional Henri Pittier se caracteriza principalmente por la exuberancia y verdor de sus selvas húmedas y nubladas, en donde destacan árboles de gran tamaño como el Gyranthera caribensis, verdadero gigante de las selvas venezolanas, con una altura de hasta 50 metros o más, y localmente conocido como “niño” o “cucharón”.

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El parque se caracteriza por la exuberancia y el verdor de sus selvas húmedas y nubladas

Asimismo, es uno de los lugares con mayor diversidad de especies animales en el país, con un alto índice de endemismo.

Más de 580 especies de aves han sido reportadas en el parque (entre ellas alrededor de 80 especies migratorias), lo cual representa un 43 % de la avifauna nacional y 6 % de la mundial, con una densidad de 5,4 especies por cada 10 kilómetros cuadrados –una de las más altas del mundo– de acuerdo a investigaciones realizadas por Miguel Lentino, director de la Colección Ornitológica Phelps, y por nuestra siempre recordada y entrañable Mary Lou Goodwin, una de las fundadoras de la Sociedad Conservacionista Audubon de Venezuela y precursora del turismo de observación de aves en el país.

También se han registrado 140 especies de mamíferos y 38 de anfibios. Entre los reptiles se han contabilizado 97 especies, incluyendo al caimán de la costa (Crocodylus acutus), presente en la bahía de Turiamo, y las tres especies de tortugas marinas que anidan en sus costas (Chelonia mydas, Caretta caretta y Eretmochelys imbricata). Además, es un paraíso para los entomólogos, ya que se estima que el número de especies de insectos presentes en el parque sobrepasa el millón.

El Parque Nacional Henri Pittier fue creado el 13 de febrero de 1937 por decreto del presidente Eleazar López-Contreras, con el nombre de Parque Nacional Rancho Grande (Gaceta Oficial Nº 19.188 del 13 de febrero de 1937). Posteriormente, en 1953, su denominación cambió en reconocimiento al trabajo del insigne geógrafo, botánico, educador y naturalista suizo Henri François Pittier (Bex, Suiza, 1857/ Caracas, 1950), quien por muchos años se dedicó al estudio de la flora y fauna de nuestro país y fue el promotor de la idea de crear este parque nacional, el primero en Venezuela.

Entre 1930 y 1940, Pittier, preocupado por el deterioro ecológico y ambiental de los bosques de la Región Central del país, alertó con insistencia a las autoridades de entonces y aconsejó una serie de medidas destinadas a proteger la integridad de los recursos naturales de esta región. Gracias a su constancia y esfuerzo se creó el Parque Nacional Rancho Grande, y con ello se sentaron las bases para la futura creación del Sistema Nacional de Áreas Protegidas del país.

La Ciénaga, Parque Nacional Henri Pittier
La Ciénaga de Ocumare, Parque Nacional Henri Pittier

El Parque Nacional Henri Pittier ocupa una superficie aproximada de 107.800 ha sobre la parte central de la Cordillera de la Costa, en jurisdicción de los Estados Aragua y Carabobo, y es el de mayor extensión entre los parques nacionales presentes en esta cordillera (los otros son el Parque Nacional San Esteban, Parque Nacional Macarao y el Parque Nacional Waraira Repano, anteriormente conocido como Parque Nacional El Ávila).

Originalmente, el Parque Nacional Henri Pittier solo cubría una superficie de 90.000 ha, pero en 1974 se le anexaron otras 17.800 ha (Decreto de ampliación Nº 529 del 7/11/1974, Gaceta Oficial Nº 30.545 del 7 de noviembre de 1974).

El parque presenta una topografía bastante abrupta, con fuertes pendientes y angostos valles, principalmente hacia la vertiente norte, en donde también se forman pequeñas bahías y ensenadas. Su mayor altura es el pico Cenizo, con 2.430 metros sobre el nivel del mar. Numerosos ríos y riachuelos lo cruzan, la mayoría drena por la vertiente norte, hacia el mar Caribe. Los más importantes son: al norte, los ríos Ocumare, Cata. Chuao, Cepe y Choroní, en la vertiente sur, los ríos Limón, Caño Colorado y Guayabita, entre otros.

Dos angostas y serpenteantes carreteras cruzan el parque partiendo desde la ciudad de Maracay. La primera, inicia en la urbanización El Limón, y lleva a los  pueblos de Ocumare de la Costa, Cata, Cuyagua, Cumboto y a la bahía de Turiamo; es la vía más transitada. La otra, que parte desde la urbanización Las Delicias, conduce a Choroní y a Puerto Colombia, en donde podrá tomar una lancha o peñero para ir también a los pueblos de Cepe y Chuao.

Dos senderos para excursionistas destacan dentro del parque: la ruta Turmero-Chuao, que puede recorrerse en unas 14 o 15 horas, y la ruta San Joaquín-Cumboto, un trayecto que puede realizarse en 8 o 10 horas.

Texto y Fotos: Jesús Osilia