Cerro El Ávila, imagen de la ciudad de Caracas

Compartir

Cerro El Ávila | Caracas


Quebrada Quintero
Quebrada Quintero en el Cerro El Ávila

Cerro El Ávila

Ha sido fuente de inspiración para músicos, pintores, poetas y escritores. Con su imponente presencia y siempre cambiante aspecto no hay quien no haya levantado la vista para contemplarlo…

Es el Cerro El Ávila, imagen misma de la ciudad de Caracas.

El Cerro El Ávila está protegido bajo la figura del Parque Nacional Waraira Repano (anteriormente Parque Nacional El Ávila) y está localizado en el tramo central de la Cordillera de La Costa, en jurisdicción del Distrito Capital y de los Estados Vargas y Miranda.

Comprende una abrupta región montañosa con laderas de pendientes muy inclinadas que se interpone como muralla natural entre las costas del Litoral Central y los valles de Caracas, Guarenas, Guatire y parte de la llanura de Barlovento.

Su fecha de creación fue el 12 de diciembre de 1958 (Decreto Número 473 del 12/12/1958), pero un nuevo Decreto (Nº 30.408 del 25 de marzo de 1974) incorporó más tierras al parque para aumentar su superficie a un total de 85.192 hectáreas.

Son muchos los caminos y senderos que recorren el cerro El Ávila, especialmente en la vertiente sur entre el abra de la quebrada de Tacagua y la quebrada Ayala. La vertiente norte es más extensa y menos explorada. Son pocos los caminos que la recorren, casi todos restringidos a la parte occidental del parque, en los alrededores de Galipán y el Camino de Los Españoles.



Un paraje de intenso verdor en el cerro Ávila
Un paraje de intenso verdor en el cerro El Ávila

La máxima altura del parque, y de la cordillera, es el Pico Naiguatá, con 2.765 metros sobre el nivel del mar.

Diversas rutas permiten el ascenso a éste pico. Una de las más frecuentadas es el camino de La Julia, subiendo por la urbanización El Marqués. Es una excursión fuerte, el trayecto es de unos once kilómetros entre La Julia y la base misma del pico, y se requieren cerca de seis horas para completarlo (mejor súmele dos o tres horas más si lleva un morral pesado y no está bien entrenado). Pero la vista simultánea del valle de Caracas y del litoral es magnífica, vale la pena el esfuerzo.

También se le puede subir por el Puesto de Guardaparques Galindo, en la urbanización Terrazas del Ávila; por la Universidad Metropolitana; y hasta por Galipán, recorriendo toda la cresta de la cordillera, comenzando en Lagunazo y pasando por los picos Occidental y Oriental, por la Puerta de Hércules y por el Topo Galindo.

Las posibilidades son muchas, incluso se le puede llegar desde el litoral, específicamente desde el pueblo de Naiguatá, en la costa del Estado Vargas; pero es una ruta larga, difícil y poco transitada.

Hay otras rutas al este del parque, menos conocidas, que lo cruzan de un lado al otro. Desde Curupao, cercano a Guarenas, parte un camino que lleva hasta la población de Anare, también en la costa. Otra ruta, desde los lados de Guatire, sube por el Topo El Oso y conduce a La Sabana, entre Todasana y Caruao. Éstas rutas son poco transitadas y los caminos tienden a perderse entre la vegetación. Es necesario ir con alguien que las conozca muy bien.

Teleférico de Caracas
Teleférico de Caracas. Cerro El Ávila

El Parque Nacional Waraira Repano cuenta también con un moderno sistema teleférico que parte desde la urbanización Maripérez, en Caracas, y sube a los visitantes hasta la cima del Pico El Ávila, a una altura de 2.250 metros sobre el nivel del mar. En las instalaciones del teleférico el visitante disfrutará de parques infantiles, salas de juego, venta de flores y dulces criollos, sitios para comer…, y una espectacular vista sobre Caracas y parte del litoral.

Uno de los destinos favoritos dentro del parque es el poblado de Galipán, en la vertiente norte del cerro.

Anteriormente, los visitantes subían a Galipán simplemente para comprar flores, fresas o duraznos; comerse un sándwich de pernil acompañado con un jugo de moras, o para disfrutar del clima y de la hermosa vista sobre el litoral. Pero la oferta de buenos restaurantes y algunas posadas de reciente creación han atraído a un número cada vez mayor de visitantes.

Otro lugar interesante para visitar dentro del parque es el Museo de Las Piedras Marinas Soñadoras, ubicado también en la vertiente norte, muy cerca de San José de Galipán. Es un museo ecológico en donde las obras pueden ser tocadas, pisadas o, en el caso de algunas, modificadas a gusto del visitante. El acceso al museo se hace por Macuto, en el litoral.



Muy cerca de allí, se encuentran las ruinas de la hacienda del Dr. Gottfried Knoche, un eminente médico alemán que ejerció su profesión en La Guaira a mediados del siglo XIX, ganándose el respeto y la admiración de todos los pobladores al atender gratuitamente a la gente de escasos recursos y por su incansable lucha en contra de la epidemia de cólera que azotó la región en 1854.

Pero el médico alemán es más bien recordado por su invento de una formula para embalsamar cadáveres sin necesidad de extraerle las vísceras. Aún se conservan el mausoleo y los seis sarcófagos en donde el médico iba colocando los cuerpos, ya momificados, de los familiares que iban falleciendo: su esposa, su hija, su enfermera… Incluso el médico mismo llegó a ocupar uno de los nichos.

Pero no se angustien, las momias ya no están allí. Otro paseo interesante es recorrer el Camino Real o Camino de Los Españoles, situado en el sector oeste del parque. Allí podrán ver las ruinas de los antiguos fortines que se construyeron para resguardar la entrada a Caracas durante la época de la colonia.

También se puede subir, por Cotiza, al Centro Recreativo Los Venados, en donde también funciona la sede administrativa del parque. El acceso se realiza a través de una carretera adoquinada, la misma que conduce hasta el sector de Galipán, pero sólo se permite el paso de vehículos de doble tracción.

Los Venados es un hermoso rincón del parque, y ha sido debidamente acondicionado para el disfrute de los visitantes con la instalación de quioscos, mesas, parrilleras, sanitarios, áreas para montar carpas, estacionamiento, un cafetín y un sistema de tirolinas o sendero aéreo con dos puentes colgantes para que caminen y se deslicen con total seguridad en medio del verdor de las copas de los árboles…


por Jesús Osilia | Bloguero de Viajes y Creador de Contenidos en ExplorandoRutas. Miembro de la asociación de Blogs Chilenos de Viajes (AChileTB) y de Hispanic Travel Bloggers.




Cerro El Ávila
Imagen de Caracas desde la cima del Ávila
Así se ve Caracas desde lo alto del Cerro El Ávila
Compartir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *