Barlovento

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Barlovento | Región Barloventeña | Estado Miranda, Venezuela


 

Canal cubierto de mangle en la laguna de Tacarigua
Canal cubierto de mangle en la laguna de Tacarigua

Es difícil hablar de la región barloventeña sin que nos venga a la memoria el célebre merengue del compositor Eduardo Serrano, Barlovento: “tierra ardiente y del tambor. Tierra de las fulías y negras finas, que llevan de fiesta su cintura prieta, al son de la curbeta y el taqui ti taqui de la mina”.

Y es que Barlovento es precisamente eso… y mucho más.

Barlovento es una de las cinco regiones geográficas en que se divide el Estado Miranda (las otras son las de los Valles del Tuy, Guarenas-Guatire, la región Metropolitana y la de los Altos Mirandinos), y ocupa un poco más de la mitad de la superficie de la entidad, abarcando la totalidad de los Municipios Acevedo (cuya capital es Caucagua), Brión (Higuerote), Buroz (Mamporal), Andrés Bello (San José de Barlovento), Páez (Río Chico) y Pedro Gual (Cúpira).

El nombre de Barlovento, desde luego, deriva de la presencia y predominancia de los vientos alisios del noreste que penetran tierra adentro llevando humedad a las selvas montañosas de la Cordillera de la Costa y de la Serranía del Interior, en donde se encuentran los Parques Nacionales Waraira Repano (anteriormente conocido como El Ávila) y el Parque Nacional Guatopo; cuyos límites se extienden hacia los Municipios Brión y Acevedo del Estado Miranda.

Barlovento es tierra de antiguas tradiciones, tan antiguas como arraigadas entre sus pobladores, cuya identidad y desarrollo dentro del ámbito histórico, geográfico y socio-cultural se fundamentó en una particular mezcla de razas y culturas diferentes. Una amalgama de rasgos genéticos y culturales de raíces hispanas y africanas que se unen a los de los pueblos autóctonos que anteriormente habitaban esta extensa región, en especial los indios Tomuzas.

Playa de la región central de Barlovento
Playa de la región central de Barlovento

Tradiciones que caracterizan y han trascendido a la región barloventeña para ser parte de la identidad de todo un país. Aquí se celebran fiestas en honor a San Juan Bautista (los célebres Tambores de San Juan, los días 23, 24 y 25 de junio). También se celebran fiestas en honor a la Virgen del Carmen (16 de julio), las cuales pueden durar una semana incluyendo misas y procesiones. Por lo general, las expresiones culturales barloventeñas están vinculadas a una festividad religiosa, y es probable que sea la región con mayor diversidad de instrumentos musicales en nuestro país (la mayoría son de percusión). Entre ellos sobresalen, por su tamaño y peculiar sonido, la mina (el tambor mina) y la curbeta o curbata.

En Barlovento también se produce un cacao excelente. Y su producción fue tan importante en los siglos pasados que, en 1882, se ordenó la construcción de un ferrocarril con el propósito de recoger y transportar las cosechas de las haciendas de la región para llevarlas al puerto de Carenero, desde donde serían llevadas a Europa. Este ferrocarril funcionó entre Carenero y un sitio cercano a la población de El Guapo, pasando por Higuerote, San José de Barlovento y Río Chico, y dejó de funcionar alrededor del año 1950.

La región de Barlovento es famosa por sus playas (ver Playas de Barlovento), y en este punto debemos señalar que todas las playas del Estado Miranda, a lo largo de unos 98 kilómetros de costa, se ubican dentro de la región barloventeña. A grandes rasgos, podemos diferenciarlas en dos grupos:

Iglesia de Río Chico
Iglesia de Río Chico

El primero corresponde a las playas de la costa norte, que comprende a las que se ubican a ambos lados del extremo oriental de la Cordillera de la Costa, muy cercanas al Cabo Codera, desde la margen derecha del río Chuspa (que marca el límite con el Estado Vargas) hasta la bahía de Carenero. Aquí se ubican las playas Caribe y El Indio, Mono Manso, Chirere, Chirimena, Corrales, Coralito, Puerto Francés, San Francisquito, Los Totumos, Buche y La Playita, entre otras.

El segundo corresponde a las playas de la planicie barloventeña, desde el pueblo de Carenero hasta la desembocadura del río Uchire, en el límite con el Estado Anzoátegui. Aquí se ubican las playas adyacentes a Higuerote (Los Cocos, Chocolate…), las cercanas a Río Chico (Paparo, Playa Colada, Caño Copey…), las del Parque Nacional Laguna de Tacarigua, las de Machurucuto, Bosquemar y Playa Pintada, por solo nombrar algunas.

La Laguna de Tacarigua es un amplio humedal cuyas aguas, permanentes, salobres y de escasa profundidad (alrededor de un metro en casi toda su extensión), aportan los nutrientes necesarios para el crecimiento de un importante  bosque de manglar que se encuentra separado del Mar Caribe por un cordón arenoso o restinga de unos 30 kilómetros de largo por 300 metros de ancho, el cual viene a formar parte de la extensa línea costera del litoral barloventeño; una planicie aluvional formada a partir de los depósitos de sedimentos que provienen de la acción erosiva sobre las rocas de la Cordillera de la Costa y la Serranía del Interior.

La Laguna de Tacarigua es un importante refugio para el cocodrilo de la costa (Crocodylus acutus), y sus playas son usadas como zona de anidamiento por las tortugas cardón (Dermochelys coriacea), carey (Eretmochelys imbricatus), verde (Chelonia mydas) y cabezona o caguama (Caretta caretta).

Otra de las maravillas naturales presentes en la región de Barlovento es la cueva Alfredo Jahn (Monumento Natural Cueva Alfredo Jahn), la cual se ubica a pocos kilómetros al oeste del pueblo de Birongo. Es una extensa caverna que se ha ido formado por la acción de la quebrada Cambural. Tiene un desarrollo de galerías horizontales fáciles de recorrer (aunque no del todo carentes de riesgo), con poco más de cuatro kilómetros de extensión y un desnivel de 67 metros con quince bocas o entradas diferentes. Sus galerías están cubiertas de gran cantidad de estalagmitas, estalactitas y columnas. Algunas muy hermosas, como la que se conoce con el nombre de “El Chaguaramo”, una columna de seis metros de alto cuyo ápice semeja las hojas de una palmera. Para entrar a ésta cueva es necesario ir acompañado con alguien que tenga amplio conocimiento del lugar. Otra hermosa cueva presente en la región de Barlovento es la Walter Dupouy, cercana a Capaya, pero es menos visitada por lo difícil de su acceso y porque requiere equipo de escalada para internarse en ella. 


¿Cómo llegar a la región de Barlovento? 

Desde Caracas, por la autopista Gran Mariscal de Ayacucho con dirección a Caucagua. Desde aquí, se enlaza con la autopista a Higuerote, con un ramal que se prolonga hasta las cercanías de Río Chico, desde donde puede seguirse por la Troncal 9 (la cual parte también desde Caucagua con dirección a Barcelona).

Desde Barcelona y el oriente del país se puede entrar en la región barloventeña siguiendo la Troncal 9, pasando Puerto Píritu, Clarines y Boca de Uchire con dirección a Cúpira y El Guapo.

Desde el Litoral Central también puede accederse a la región barloventeña siguiendo la vía de Los Caracas-Chuspa. El recorrido, desde Chuspa a Higuerote, se realiza a través de un bosque montano, y el trayecto dura poco menos de una hora. La carretera, en su mayor parte, está pavimentada, pero hay un tramo de unos cinco kilómetros que es de tierra con sectores en pésimas condiciones (noviembre 2013), los cuales se cubren con una gruesa capa de lodo al llover o quedar bloqueados por pequeños derrumbes. Si no ha llovido es posible hacer todo el recorrido con vehículos convencionales pequeños, pero debe tomar en cuenta que hay partes con fuertes desniveles y grietas en el terreno que deberá pasar con cuidado para no golpear su vehículo. El trayecto, entre La Guaira-Los Caracas y Chuspa se encuentra en muy buenas condiciones, salvo algunas fallas de borde.

Desde el Estado Guárico por la vía de Altagracia de Orituco-Valle de Guanape-Clarines-Boca de Uchire, siguiendo hacia Cúpira y El Guapo.

Desde Santa Teresa del Tuy por la carretera hacia Caucagua; la cual no está en buenas condiciones.

Texto y fotos: Jesús Osilia