Suramérica

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América del Sur o Suramérica

América del Sur o Suramérica es una tierra llena de contrastes y de extremos, tan increíbles como formidables, ya sea en lo geográfico o en lo biológico, como también a nivel climático. Es un vasto territorio que guarda maravillas naturales únicas en el mundo. Pocas son las regiones en el planeta que nos brindan una diversidad de paisajes tan disímiles y extraordinarios como los que ofrece Suramérica, una tierra que ha sido privilegiada por la naturaleza.

Suramérica está conformada por doce países: Venezuela, Colombia, Perú, Ecuador, Brasil, Bolivia, Chile, Argentina, Uruguay, Paraguay, Guyana y Surinam. La Guayana Francesa, que hace fronteras con Brasil y Surinam, es un territorio francés de ultramar y por consiguiente una región ultraperiférica de la Unión Europea. Por su parte, y pese a estar situada geográficamente sobre la plataforma continental suramericana, a Trinidad y Tobago se le considera como parte de las Pequeñas Antillas en el Mar Caribe.

En la margen noroccidental de América del Sur, entre los Andes y el océano Pacífico, se encuentra la que tal vez sea la región más lluviosa del planeta: la región biogeográfica del Chocó. Es una región de muy alta pluviosidad (con registros de hasta 13.000 mm al año en algunos puntos) que se extiende desde las impenetrables selvas húmedas del Darién, en Panamá (que por una u otra razón aún impide la comunicación terrestre entre Centroamérica y Suramérica), y sigue por la costa pacífica de Colombia y Ecuador hasta llegar al límite noroccidental de Perú. Contrariamente, si seguimos bajando un poco más por la línea costera del océano Pacífico llegaremos a la ecorregión del desierto del Pacífico, una de las más áridas del planeta. En ella destacan el desierto de Sechura, en Perú, y el desierto de Atacama, en Chile, el más seco del mundo, con precipitaciones inferiores a 0,5 mm en algunos años. Son dos notables puntos de extremos climáticos a nivel mundial que se encuentran separados por unos cuantos centenares de kilómetros.

Pero hay más. A lo largo de esta extraordinaria línea costera, y con una extensión de unos 7.240 kilómetros, se levanta la cordillera más larga y segunda más alta del mundo: los Andes.

La Cordillera de los Andes atraviesa Argentina, Chile, Perú, Bolivia, Ecuador y Colombia, en donde se bifurca y entra al territorio venezolano. Sus dos mayores elevaciones casi tocan los siete mil metros de altura: el Aconcagua (6.960 msnm), la montaña más alta del continente americano, y el Nevado Ojos del Salado (6.891 msnm), el cual a su vez es el volcán más alto del planeta. Numerosos volcanes, muchos de ellos activos, están presentes a lo largo de esta gran cordillera; una de las áreas de mayor liberación de energía del mundo.

Por su parte, el río más largo y caudaloso del planeta, el Amazonas, discurre a través del verdor de la selva tropical más extensa del mundo: la Selva Amazónica, una de las regiones con mayor diversidad biológica a nivel mundial. En este sentido, cabe señalar que Suramérica alberga a cinco de los 17 países con mayor índice de biodiversidad sobre la Tierra: Brasil, Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela.

En las húmedas selvas tropicales de Suramérica no es difícil descubrir una nueva planta o animal desconocido. Dedíquese todo un día a hurgar entre los troncos podridos que yacen en el suelo, debajo de ellos y por dentro de su corteza; remueva cuidadosamente la hojarasca y busque bajo las piedras; continúe de noche, alumbrándose con una lámpara sobre una tela blanca y, de una u otra forma, recolectará decenas de pequeños insectos y criaturas de distintas clases: polillas, mariposas, arañas, opiliones, chinches, orugas, escarabajos luminosos… Si observa con atención, quizás pueda ver palitos secos que caminan y hojas que despliegan sus alas y alzan el vuelo ante sus ojos. En nuestras selvas tenemos cientos de insectos que devoran plantas, y también plantas que devoran insectos. Hay sapitos venenosos y ranitas que no pueden saltar… La variedad es enorme y, casi con seguridad, algunas de estas criaturas no han sido descritas todavía por la ciencia. No sabemos con exactitud cuántas especies de plantas y animales existen en éstas selvas, o qué clase de cosas, sustancias químicas o medicamentos pueden llegar a ofrecernos. Ellas contienen la más rica y variada asociación de vida animal y vegetal de todo el planeta.

El Amazonas transporta una quinta parte del agua fluvial del mundo. Nace en los Andes, al sur de Perú, y drena sus aguas en el Océano Atlántico. Su recorrido es de 7.062 kilómetros aproximadamente, y su enorme cuenca (es también la mayor cuenca hidrográfica del planeta) se extiende por seis países: Brasil, Perú, Ecuador, Colombia y una pequeña parte de Venezuela, cuyas aguas drenan hacia el Mar Caribe o al Atlántico a través de la cuenca del río Orinoco, el tercero más caudaloso del mundo después del Amazonas y el Congo (África). La segunda cuenca hidrográfica más grande del mundo también está en Suramérica, y es la del río de La Plata, el cual cubre una parte de Brasil, Argentina, Uruguay y la totalidad de Paraguay.

Y si hablamos de aguas continentales, no podemos dejar de mencionar al lago navegable más alto del mundo: el Titicaca, que comparten Bolivia y Perú, o la caída de agua más alta del planeta (que también se encuentra en Suramérica), el imponente Salto Ángel, con 979 metros de altura total y 807 de caída libre, una de las grandes maravillas naturales de Venezuela y el mundo. El Salto Ángel se desprende desde lo alto del Auyantepuy, una vasta y maciza formación que caracteriza al denominado Escudo Guayanés, con superficie aplanada y paredes verticales resultante de una intensa actividad erosiva sobre planicies muy antiguas.

Un extenso campo de hielos continentales (el tercero más grande del mundo después de los de la Antártida y Groenlandia) se extiende sobre la Patagonia, en la frontera entre Argentina y Chile, en donde se encuentran los glaciares Upsala, Viedma y Perito Moreno, en Argentina, y Jorge Montt, Pío XI y O’Higgins en Chile, entre otros. Casi todos ellos protegidos bajo la figura de grandes Parques Nacionales como el de Torres del Paine y Bernardo O’Higgins, en Chile, y el Parque Nacional de los Glaciares en Argentina.

Y en Bolivia también está presente el salar más grande del mundo, el salar de Uyuni, poseedor de la mayor reserva de litio del planeta (con 80 % del litio mundial).

Sin duda, el continente suramericano es una tierra de contrastes y de extremos, tan increíbles como formidables.

Texto: Jesús Osilia

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