¿Quién descubrió Machu Picchu?

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¿Quién descubrió Machu Picchu?


Cuando se habla del descubrimiento de Machu Picchu hay que señalar primeramente que la antigua y hoy famosa ciudadela inca nunca estuvo del todo perdida, y tampoco olvidada por los entes del poder central en Perú.

Más bien, y es ésta la opinión generalizada de reconocidos historiadores y expertos peruanos –como Luis Guillermo Lumbreras, Mariana Mould de Pease y Carmela López Sánchez, entre otros–, el desconocimiento público y académico de la existencia de Machu Picchu antes de 1911 se debió fundamentalmente al escaso interés –y en cierto modo podríamos hablar también de ignorancia– en cuanto a la importancia de la arqueología como instrumento de estudio de los procesos históricos.

Hiram Bingham
Hiram Bingham

El 24 de julio de 1911, Hiram Bingham −profesor de la Universidad de Yale y a quien aún hoy se le sigue atribuyendo el descubrimiento de Machu Picchu−, llegó a la antigua ciudadela acompañado por Melchor Arteaga y un sargento de apellido Carrasco, siendo guiados por campesinos que habitaban cerca del lugar. Pero la llegada de Bingham no fue casual y tampoco un golpe de suerte.

Ciertamente, había un interés personal basado en informaciones recogidas a su paso por el Cuzco que hablaban de la existencia de dicho lugar; incluso aquellos que le fueron dados por el entonces rector de la Universidad Nacional del Cuzco, Alberto Giesecke.

En consecuencia, Hiram Bingham no fue el primero en llegar a Machu Picchu y por ende tampoco fue su descubridor.

En un libro publicado en 2011, escrito por Américo Rivas Tapia y titulado “Agustín Lizárraga: el gran descubridor de Machu Picchu”, el autor habla de un grupo de cusqueños que visitaron Machu Picchu el 14 de julio de 1902, nueve años ante de la llegada de Hiram Bingham. Ellos fueron Agustín Lizárraga, agricultor y trabajador de la hacienda Collpani, Enrique Palma Ruíz, administrador de la hacienda en cuestión, el mayoral Toribio Recharte y Gabino Sánchez, también trabajador de la hacienda. En el libro se hace mención de la inscripción dejada por Lizárraga en una de las paredes de la ciudadela, la cual se dice fue vista y registrada por Bingham en sus notas de viaje. También se comenta acerca de la visita que familiares y amigos de los dueños de la hacienda Collpani hicieran a Machu Picchu en 1904. Y al parecer hay evidencias que indican que Lizárraga estuvo también en Machu Picchu en 1894.

Por otro lado, en la página 345 de un libro escrito muchos años antes y publicado en 1880 en París por el explorador vienés Charles Wiener, cuyo título es “Pérou et Bolivie, récit de voyage, suivre Etudes Archéologiques et Ethnographiques et de notes sur l’écriture et las langues des Populations diennes”, el autor menciona que a su paso por Ollantaytambo (hacia 1876) le hablaron de dos antiguas ciudades en ruinas que había pensado visitar: Huaino-Picchu y Matcho-Picchu. Se desconocen las razones por las cuales no las visitó (ver copia digital del libro).

En una publicación de la historiadora peruana Mariana Mould de Pease, Machu Picchu y el código de ética de la Sociedad de Antropología Americana (Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología, CONCYTEC, Lima, 2003), se afirma que la ciudad también había sido conocida por el ingeniero y empresario alemán Augusto Berns, quien en 1887 logró conseguir una autorización del gobierno peruano para explorar y excavar el lugar. En su libro, la historiadora da a conocer dos mapas de Augusto Berns y su socio Harry Singer que fueron encontrados en la Biblioteca Nacional del Perú, y en donde aparecen señalados con exactitud la ubicación de Machu Picchu.

Por su parte, y citando un comentario de Raúl Porras Barrenechea, el arquitecto Luis Guillermo Lumbreras considera probable el hecho de que los conquistadores españoles hayan arribado y saqueado Machu Picchu alrededor del año 1540 (ver “Machu Picchu – Mesa redonda entre Luis Guillermo Lumbreras y Mariana Mould de Pease” en YouTube).

Como bien señalamos al principio, la antigua ciudad incaica nunca estuvo del todo olvidada. Siempre se conoció su existencia pero no había un interés real en ella, y el mérito de Hiram Bingham fue solo el haber sido la primera persona en reconocer la importancia histórica y arqueológica del lugar, y más importante aún, darla a conocer al mundo académico occidental para luego organizar una expedición científica en conjunto con National Geographic Society, la Universidad de Yale y el gobierno de Perú.

Además, es a partir de un artículo escrito precisamente por Bingham y publicado en la edición de abril de 1913 de la revista National Geographic (titulado “In the wonderland of Perú”) cuando Machu Picchu comienza a adquirir fama mundial.

Por todo lo anterior, no es correcto seguir hablando entonces del “descubrimiento” de Machu Picchu. Más bien debemos referirnos a su “revelación mundial” por parte de Hiram Bingham.


¿Quién descubrió Machu Picchu? | por Jesús Osilia


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