Puerto de Valparaíso

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Vista hacia el cerro Concepción
Vista hacia el cerro Concepción

Puerto de Valparaíso, la Joya del Pacífico:


De Valparaíso se dice que es una ciudad que nunca fue fundada, y que se configuró sola a lo largo de la historia.

Fue uno de los principales puertos marítimos internacionales al sur del océano Pacífico, a donde llegaban embarcaciones provenientes de toda Europa para abastecerse y continuar su viaje hacia el norte, a los mercados emergentes de Centroamérica y toda la costa oeste de Suramérica y Estados Unidos, o las que venían bajando desde aquellas latitudes buscando entrar al océano Atlántico por el estrecho de Magallanes.

Valparaíso (o simplemente Valpo, como lo llaman cariñosamente los porteños) se levanta sobre una intrincada red de serpenteantes y empinadas calles adoquinadas y de estrechos y escondidos callejones, pasajes y escaleras que suben y bajan consecutivamente desde el nivel del mar hasta lo alto de cada cerro –tal y como aún lo hacen sus icónicos ascensores– y que continúan de uno a otro cerro siguiendo el trazado irregular del terreno.

Y a cada lado de ellas, por todas partes, un amontonamiento de viejas casas y casonas (algunas de característico estilo victoriano) que a primera vista parecen querer descolgarse desde las alturas al mar.




Viejas casonas que parecen querer descolgarse hacia el mar
Viejas casonas que parecen querer descolgarse hacia el mar

Son casas de dos o tres pisos, de altas ventanas y gruesos portones de madera, y casi todas con techos y paredes cubiertos con delgadas láminas de cinc o calamina ondulada –aunque algunas aún conservan sus techos de tejas–, siendo éste uno de los detalles que más llaman la atención al llegar a Valparaíso, además de sus numerosos y muy coloridos murales.

Nadie sabe con exactitud en qué momento se empezaron a cubrir las casas de Valparaíso con calamina, si bien es conocido que ello se hizo para proteger de la lluvia al resistente pero a la vez erosionable material empleado en su construcción.

Casi todas las antiguas casas de Valparaíso que hoy se mantienen en pie luego de cuatro o más terremotos fueron construidas con una simple pero resistente armazón de madera con relleno de barro y paja. Sin embargo, este es un material permeable que se degrada y disgrega al contacto con el agua, y el recubrimiento con calamina resultó ser bastante efectivo para protegerlo.

Valparaíso fue una ciudad muy próspera hasta principios del siglo XX, lo cual se evidencia en los señoriales edificios construidos según las tendencias arquitectónicas londinenses de finales del siglo XIX (vale señalar que los ingleses controlaron gran parte del comercio y las actividades financiera e industrial de Valparaíso durante la segunda mitad del siglo XIX y principios del XX), todos ellos en la parte baja de la ciudad, muy cerca del puerto.

Un colorido callejón de Valparaíso
Un colorido callejón de Valparaíso

Pero la actividad comercial y financiera de Valparaíso comenzó a decaer en 1906, luego del violento terremoto que destruyó buena parte de la ciudad. Y más tarde, en 1914, recibió otro duro golpe con la apertura del Canal de Panamá; que al permitir una nueva y más corta ruta de comercio entre los océanos Atlántico y Pacífico la alejó considerablemente de los mercados internacionales.

Pero si bien el puerto de Valparaíso ya no posee la importancia comercial y estratégica de otros tiempos, aún sigue siendo uno de los principales puertos marítimos y comerciales de Chile, y es uno de los de mayor actividad en Suramérica (en carga y pasajeros), siendo visitado anualmente por decenas de imponentes y elegantes embarcaciones de cruceros.

De Valparaíso también se dice que es un anfiteatro natural cuyo escenario es su hermosa bahía y los cerros sus gradas. Para nosotros es un museo al aire libre, un espacio abierto a las artes en general y auténtico polo de atracción para quienes gustan del turismo cultural y patrimonial.

Aquí se disfruta de un aire ciertamente bohemio, se respira poesía y arte callejero. Principalmente en cuanto a la modalidad de grafiti o muralismo, una expresión urbana y juvenil que bien llevada contribuye con el ornato de la ciudad, y que en Valparaíso ha encontrado un maravilloso lienzo.


mural-valparaíso


Al caminar por sus calles podrá ver increíbles murales, verdaderas obras de arte que cubren las calaminas de muchas casas y embellecen esquinas y rincones que de otro modo resultan desabridos. Pero hacemos énfasis en que no estamos de acuerdo con el simple rayado de paredes, y menos aun cuando se hace en edificios patrimoniales.

Un colorido mural
Un colorido mural

A nuestro juicio, el rayado de paredes por simple rayar es puro y vulgar vandalismo, y en Valparaíso lamentablemente también está presente, como también lo está un evidente descuido o negligencia de las autoridades en cuanto al aseo de calles y plazas.

En nuestro último recorrido por los cerros (Nov/2016) no vimos ningún depósito para basura, a excepción de los que están al frente del Palacio Baburizza, y éstos estaban tan llenos que la basura caía al piso.

En Valparaíso hay muy buenos hoteles-boutique emplazados recientemente en antiguas casonas, hay restaurantes y cafés con seductoras terrazas-mirador con vista a la bahía. Hay heladerías, tiendas de souvenirs, museos, galerías y talleres de arte.

Aquí descubrimos por casualidad el taller de Marco Caamaño, un genial artista plástico chileno que conocimos hace un tiempo en la ciudad crepuscular de Venezuela, Barquisimeto, quien además de su habitual producción y venta de obras también imparte talleres de pintura, escultura y dibujo, ya sea a nivel inicial como avanzado.

Su taller está situado en la calle Lautaro Rosas 449, en Cerro Alegre. Si están interesados pueden visitar su página en Facebook o enviarle un correo a: marco.artengres@gmail.com



Uno de los elementos icónicos de Valparaíso son los denominados ascensores. Alguna vez la ciudad llegó a tener 30 ascensores en funcionamiento. En la actualidad debe haber alrededor de diez o quince, todos ellos centenarios y operativos (los más viejos fueron construidos entre 1880 y 1890), aunque técnicamente no son ascensores propiamente dichos, sino más bien funiculares; a excepción del Ascensor Polanco, en El Almendral.

Otro de los magníficos murales que decoran Valparaíso
Otro de los magníficos murales que decoran Valparaíso

En Valparaíso aún pueden verse viejos trolebuses recorriendo las calles cercanas al puerto. El trolebús es un vehículo de tracción eléctrica que toma la energía de un tendido de cables suspendidos a lo largo de todo su recorrido, y a los cuales se conecta mediante un dispositivo en forma de pértiga que lleva precisamente el nombre de trole.

Los trolebuses de Valparaíso solo circulan de lunes a sábado. No trabajan los domingos y tampoco en días feriados, lo cual a nuestro parecer es un completo error por cuanto los trolebuses representan ahora uno de los principales atractivos turísticos de cualquier ciudad, dejando así de ser un simple servicio de transporte colectivo.

Muy cerca de Valparaíso se encuentra Viña del Mar, famosa por su célebre festival. Ambas ciudades están conectadas por un sistema metro que viene a ser subterráneo en Viña del Mar y superficial en Valparaíso, lo cual permite que usted pueda apreciar de un lado los cerros coloridos, y del otro la hermosa bahía de Valparaíso.

Hay muchas cosas para ver en la ciudad y puerto de Valparaíso, incluso leones marinos (Otaria flavescens) que suelen descansar cerca del puerto.

Valparaíso es la capital de la quinta región de Chile, con denominación homónima, es sede del Gobierno Regional y del Congreso Nacional de Chile. Es una ciudad cultural y universitaria que se ubica en la zona central del país, a unos 115 kilómetros de Santiago. Una ciudad que conforma junto con Viña del Mar, Concón, Quilpué y Villa Alemana, una gran conurbación que ha sido denominada Gran Valparaíso o Valparaíso Metropolitano, con una población cercana al millón de habitantes.

No por nada, el 2 de julio de 2003, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), declaró al casco histórico de Valparaíso como Patrimonio de la Humanidad. 


Puerto de Valparaíso | Texto y Fotos: Jesús Osilia | Bloguero de Viajes. Miembro de la Asociación de Blogs Chilenos de viajes (AChileTB).


Puerto de Valparaíso, la joya del Pacífico

¿Cómo llegar a la ciudad y puerto de Valparaíso?

Desde Santiago, podrá tomar un colectivo en el Terminal de Buses Pajaritos (Av. General Oscar Bonilla, comuna de Lo Prado), justo en la salida de la estación Pajaritos del Metro (Línea 1). Allí operan varias líneas de buses, todas ofrecen buen servicio. Los autobuses salen cada 15 minutos.

El viaje demora 1 hora con 40 minutos aproximadamente. También pueden tomar un bus con destino a Viña del Mar, y de allí ir en Metro a Valparaíso. Recomendamos comprar pasajes de ida y vuelta, a veces los domingos no hay cupos disponibles para regresar a Santiago. Si van en auto desde Santiago deben tomar la Ruta 68.

 




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