Petrópolis, ciudad imperial

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Catedral de San Pedro de Alcántara
Catedral de San Pedro de Alcántara
Petrópolis, la Ciudad Imperial

Petrópolis, la ciudad de Pedro, es la única que exhibe con orgullo el título de Ciudad Imperial de Brasil.

Petrópolis surge del deseo del emperador Pedro I de Brasil (quien también fuera proclamado como el rey Pedro IV de Portugal) de construir un palacio de verano en las tierras altas situadas entre Río de Janeiro y Minas Gerais; poseedoras de un clima más fresco y acogedor que el del litoral carioca.

La idea de construir este palacio nace en 1830, pero es abandonada en 1831 cuando el emperador abdica en favor de su hijo. Años más tarde, en 1843, el emperador Pedro II de Brasil retoma el proyecto de su padre e inicia la construcción de lo que, en conjunto, sería una espléndida villa aristocrática; ya que los integrantes de la corte imperial también ordenaron la construcción de sus respectivas residencias veraniegas en este lugar.

En 1845, el emperador Pedro II alentó a agricultores alemanes de la Región de Renania a inmigrar e instalarse en Petrópolis, y en 1846 se crea la parroquia eclesiástica de São Pedro de Alcântara. Luego, en 1857, la villa de Petrópolis es elevada al rango de ciudad.

Catedral San Pedro de Alcántara
Catedral San Pedro de Alcántara

En la actualidad, buena parte de los edificios de Petrópolis muestran una clara influencia alemana en su construcción, y todos los años (desde 1989), durante el mes de julio, se realiza el Bauernfest, o Fiesta de los Colonos Alemanes en Petrópolis.

El grandioso palacio de verano de Pedro II es ahora el Museo Imperial brasileño, y guarda una muestra importante de la historia imperial del país y del imperio lusitano.

Por su parte, la hermosa Catedral de São Pedro de Alcântara posee un característico estilo neogótico que luce inspirado en las antiguas catedrales del norte de Francia.

Su construcción fue iniciada en 1884 y quedó paralizada en 1901. Más tarde, en 1918, se reanudan las obras y el templo es inaugurado en 1925; si bien no estaba lista la fachada principal y aún faltaba la torre, la cual fue construida entre 1960 y 1969.

En la catedral de Petrópolis reposan los restos mortales del emperador Pedro II y de su esposa, la emperatriz Teresa Cristina, de la princesa Isabel (quien decretó la abolición de la esclavitud en Brasil en 1888) y otros miembros de la familia imperial.

Interior de la catedral de Petropolis
Interior de la catedral de Petropolis

Uno de los más fastuosos edificios que podemos observar al llegar a Petrópolis es el Palacio Quitandinha. Es el más grande de Brasil y uno de los mayores de América Latina. Tiene 50 mil metros cuadrados de construcción, seis pisos, 440 apartamentos, un teatro con capacidad para 1.200 personas, un restaurante y una pista de patinaje sobre hielo, entre muchos otros salones.

Fue construido en 1944 con el objetivo de ser un gran hotel-casino, pero con la promulgación de una ley de prohibición de juegos en Brasil (1946) dejó de ser rentable como hotel y sus exclusivos apartamentos fueron vendidos a particulares. En la actualidad, sus salones son usados en congresos, seminarios, espectáculos y otros eventos.

Digno de visitar también es el Palacio de Cristal, una bella estructura fabricada en Francia que fue usada para exposiciones de flores y aves a fines del siglo XIX. La casa de Santos Dumont, pionero de la aviación mundial, también es muy visitada.

Petrópolis está situada a unos 69 kilómetros de la ciudad de Río de Janeiro, sobre las montañas de la Serra dos Órgãos, en el valle de los ríos Quitandinha y Piabanha, a una altura aproximada de 830 metros sobre el nivel del mar. Posee una temperatura promedio anual de 19°C.


Texto: Jesús Osilia | Fotos: Rodrigo Soldon y Jesús Osilia



Petrópolis, la Ciudad Imperial de Brasil