Estancia La Bravera | Mérida

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Estancia La Bravera | Estado Mérida


Bellas habitaciones
Detalle de una de las habitaciones

La Estancia La Bravera es uno de esos lugares maravillosos que, cuando llegamos, sabemos ya que no querremos irnos.

Cada rincón, cada espacio de esta maravillosa estancia habla del buen gusto, del amor y la pasión que sienten sus dueños por ella. Son innumerables los detalles que dejan ver, además, el deseo y la satisfacción por atender y brindar al visitante una experiencia sencillamente inolvidable, más allá del buen trato y el buen servicio. Es la amabilidad merideña llevada a su máxima expresión en un lugar que invita al descanso del cuerpo y al regocijo de los sentidos.

Las cabañas que conforman la estancia se muestran al visitante sólo al cruzar el portón de entrada a la propiedad, un poco más arriba, del lado derecho, surgiendo de la nada en medio de hermosos y coloridos jardines que se encuentran rodeados, a su vez, por el esplendor del bosque nublado de San Eusebio, el cual se ubica a los pies del páramo de El Tambor, el más bajo de Venezuela.

La altura en la que se ubica la estancia es de 2.360 metros sobre el nivel del mar, y la temperatura promedio es de 11ºC.

Es una estancia de nivel alto, perteneciente al exclusivo Circuito de la Excelencia, y atendida por sus propios dueños con la ayuda de un pequeño y maravilloso grupo de personas vecinas del lugar.

Estancia La Bravera
Vista de una de las cabañas

Está ubicada en el kilómetro 18 de la carretera que une a los pueblos de Jají y La Azulita, sector San Eusebio, en el Estado Mérida, y el hospedaje se realiza únicamente mediante el esquema de reservación previa. El costo del alojamiento incluye el desayuno y la cena, pensando en aquellos huéspedes que quieren aprovechar el día, luego de un abundante desayuno, para conocer los pueblos cercanos o pasear por los alrededores, y regresan al final de la tarde para disfrutar de una cena completa. El almuerzo tiene un costo aparte.

Un detalle que no podemos dejar escapar es que la cocina de la estancia, así como el comedor, están abiertos al aire y verdor de la montaña. Lo cual permite que el desayuno y el almuerzo se vean animados por la presencia permanente de dos o tres decenas de colibríes que se alimentan, revolotean y se posan sin recelo en los laterales del comedor, a escasos centímetros de los comensales; un verdadero espectáculo ofrecido por algunas de las más coloridas joyas aladas de la avifauna venezolana.

La cena, por su parte, transcurre bajo el sonido arrullante de un fresco riachuelo que desciende lentamente de la montaña y corre a un lado de la cocina y el salón comedor.

La cocina es deliciosa, tipo gourmet. El desayuno inicia con frutas frescas, seguido por huevos al gusto, jamón o carne mechada, o caraotas, con quesos frescos o cuajada, arepas andinas de trigo o maíz, jugos naturales, café o chocolate caliente… La cena se presenta con un primer plato que ofrece sopa o crema como entrada, plato principal de carne, pollo, trucha o cochino, jugo natural y un delicioso postre basado en tradicionales recetas de la dulcería criolla, o un helado bañado en mermelada de flores silvestres. Todo un gusto al paladar, y exquisitamente presentado.

Las cabañas fueron construidas conservando la tipología arquitectónica andina, con techos de madera rolliza, tejas y pisos hechos a mano, frisos sobados pintados a cal y paredes de adobe, todo con un especial cuidado en los acabados. Los baños, cómodos y elegantes, destacan por el uso de cerámicas y griferías de primera calidad.

Un detalle del salón-comedor
Un detalle del salón-comedor

Las habitaciones, bellamente decoradas con colores cálidos, no poseen calefacción, pero todas las camas cuentan con el abrigo de las tradicionales cobijas gruesas andinas, además de una excelente lencería, mullidas almohadas y colchones tipo Premium. También disponen de cómodos gaveteros, agua caliente y servicio diario de limpieza, lavado de baño y cambio de toallas… Incluso, tienen ruanas colgadas para el uso de los huéspedes.

Y para quienes gustan de las actividades al aire libre, la estancia cuenta con doce hectáreas de bosque nublado propio con senderos que se internan en la montaña.

Si lo desea, puede caminar hasta una pequeña cascada cercana o subir a la Sabana del Suare (una planicie que define el pie del páramo del Tambor), en donde podrá observar frailejones típicos de esta zona de los Andes. En el trayecto verá muchos helechos arborescentes, heliconias, bromelias, orquídeas… Al llegar arriba, si el día está despejado, podrá disfrutar de una maravillosa vista obre gran parte de la Sierra Nevada de Mérida y, con suerte, también hacia el Lago de Maracaibo. La excursión le tomará poco menos de una o dos horas, contando la ida y el regreso.

Estancia La Bravera
Estancia La Bravera

El lugar es ideal para la observación de aves. De hecho, tanto en la Estancia La Bravera como en su bosque nublado y alrededores se han observado un total de 198 especies distintas, incluyendo doce especies de colibríes. Si el tema es de su interés, podrá encontrar una lista completa de las especies allí registradas publicada en la página web de la estancia.

Hay muchas otras actividades concernientes a la práctica del ecoturismo que usted podrá realizar durante su visita a La Bravera. Incluso, podría observar o participar en sencillas labores propias del campo en algunas de las numerosas fincas ganaderas cercanas, o salir a pescar truchas… En definitiva, la Estancia La bravera es un lugar para quedarse.


Estancia La Bravera es administrada y atendida por sus propios dueños con la ayuda de un pequeño y maravilloso grupo de personas que viven en el sector. El hospedaje es únicamente bajo previa reservación.

Pueden contactarlos a través de los teléfonos (0212) 978.2627 y 0414-293.3306 | E-mail: labravera@gmail.com

Si desea más información pueden visitar su sitio en Internet: www.estancialabravera.com

:: En la Bravera no hay cobertura celular :: La estación de gasolina más cercana se encuentra a la entrada de Jají ::


¿Cómo llegar?

Para ir a la Estancia La Bravera, desde la ciudad de Mérida, deben tomar la vía de Jají y proseguir con dirección a La Azulita. La distancia entre la entrada de Jají (Sector Las Cruces, en donde está la estación de servicio) y La Bravera es de 18 kilómetros, pero la carretera, aún cuando es transitable por cualquier tipo de vehículo, está en pésimas condiciones; el recorrido bien puede tomarles unos 40 o 50 minutos. La estancia se encuentra en el sector San Eusebio de la carretera Jají-La Azulita. La distancia total entre Mérida y La Bravera es de 50 kilómetros aproximadamente.

Si vienen desde El Vigía, deben tomar la vía de La Azulita, y desde allí seguir a San Eusebio y Jají (hay un letrero que indica la dirección). Desde La Azulita son 25 kilómetros por una carretera angosta y sinuosa, en un estado no muy bueno, en medio de plantaciones agrícolas y fincas ganaderas, y con paisajes espectaculares hacia el Lago de Maracaibo y el páramo de los Conejos. El recorrido dura unos 45 minutos y pasa por los sectores El Salado y El Chorotal.

Estancia La Bravera es una empresa familiar dedicada a prestar servicios de alojamiento, comida y facilidades para el descanso y la sana recreación, con el mejor criterio de calidad y buen servicio, incorporados a una comunidad con la cual se sienten comprometidos para procurar su bienestar sobre la base de la capacitación para el trabajo, la exaltación de sus tradiciones y la conservación del ambiente. Son otras de las razones por las cuales los recomendamos.

¡Y cuando los llame o los visite, por favor, no olvide mencionar que el equipo de ExplorandoRutas.com se los recomendó!


Texto y fotos:

Jesús Osilia | Travel blogger & Content Creator

Sobre este post: Fui invitado a conocer esta bella posada y por consiguiente no tuve que pagar el hospedaje, solo pagué la comida, y eso a petición nuestra. Sin embargo, dejo claro que la opinión aquí emitida es completamente independiente y está basada en mi percepción real sobre las bondades del lugar.  Es un alojamiento que recomiendo ampliamente.


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