Querrequerre | Cyanocorax yncas

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Querrequerre| Cyanocorax yncas

Conociendo la Biodiversidad de Suramérica


Es una de las más bellas aves del continente
Es una de las más bellas aves del continente

No todos somos capaces de reconocer al Querrequerre cuando lo vemos, pero en Venezuela todos lo conocen por un supuesto rasgo o pauta de conducta que de tanto repetirlo terminó formando parte del hablar coloquial y saber popular del venezolano, al asociarlo con aquellas personas que se molestan con facilidad.

Decir de alguien que parece un querrequerre es tildarlo de cascarrabias, mal encarado, intolerante y agresivo, y así quedó a la postre registrado en la segunda acepción al término en el Diccionario de la Real Academia Española: Querrequerre: 2. Coloq. Ven. Persona que siempre está de mal humor.

La comparación, desde luego, no es acertada.

El Querrequerre (Cyanocorax yncas) es una de las más hermosas y coloridas aves de nuestro continente, y quizá también, una de las más simpáticas e inteligentes.

Pertenece a la familia de los Córvidos (Corvidae), que agrupa a más de 120 especies a nivel mundial. Habita en el extremo sur de Norteamérica (al sur de Texas), en Centroamérica (exceptuando El Salvador, Nicaragua y Panamá) y en Suramérica (Colombia, Venezuela, Perú y norte de Bolivia), desde el nivel del mar hasta los 2.800 metros de altitud, en bosques deciduos, matorrales, selvas húmedas y nubladas.

Es un ave bastante curiosa e inteligente
Es un ave bastante curiosa e inteligente

Hasta el momento se han descrito 13 subespecies, de las cuales dos están presentes en Venezuela: Cyanocorax yncas guatemalensis (en las regiones montañosas del norte de Falcón y oeste de Lara, en Yaracuy y a lo largo de la Cordillera de la Costa, en la Serranía del Interior y en los llanos de Guárico y Anzoátegui) y Cyanocorax yncas cyanodorsalis (Sierra de Perijá y cordillera andina hacia el sur del estado Lara).

Todas las fotos que ilustran esta página pertenecen a la subespecie guatemalensis, y fueron tomadas en distintos puntos del Parque Nacional Waraira Repano (anteriormente conocido como Parque Nacional El Ávila).

En esta subespecie, la corona y la nuca lucen un espléndido tono azul zafiro con una cresta frontal erguida del mismo color, así como también en las cejas y lados de la mandíbula.

Una mancha blanca a manera de barra marca el centro de la corona. Los lados de la cabeza, garganta y pecho son de color negro. Lomo, alas y plumas centrales de la cola en verde desteñido con un dejo de azul, y el resto de la cola y todo el vientre en amarillo encendido.

El iris es amarillo y destaca notoriamente sobre el negro y zafiro del rostro. Pico y patas negros. Ambos sexos son similares.

A veces se queda quieto, silencioso, observando desde lo alto
A veces se queda quieto, silencioso, observándonos…

Se mueven y buscan su alimento en grupos, dispersándose a través de todos los estratos del bosque, desde las copas de los árboles hasta el nivel del suelo, saltando de rama en rama, revisando cuidadosamente a lo largo de ellas y en el interior de las bromelias, removiendo hojas secas o atrapando insectos al vuelo.

No suelen volar por espacios abiertos, lo hacen a través de los árboles, zigzagueando con notable habilidad entre ellos. De hecho, si necesitan cruzar un claro lo hacen de uno a la vez, generalmente planeando, luego de asegurarse desde lo alto de los árboles que no hay peligro alguno.

Los Querrequerres conforman grupos familiares integrados por una única pareja reproductiva y unos cuantos ejemplares de ambos sexos, tanto jóvenes como adultos, que colaboran activamente en las labores de vigilancia, defensa y alimentación del grupo.

Son aves que se caracterizan por su marcada territorialidad e intolerancia frente a los intrusos, bien sea con otros querrequerres o con aves distintas. Este comportamiento, desde luego, se intensifica durante la época de reproducción y puede dar lugar a enfrentamientos. Construyen sus nidos con ramitas y ponen hasta seis huevos. La incubación dura alrededor de 22 días, y los polluelos permanecen en el nido durante 40-50 días.

En otras se acerca a las casas y puestos de guardaparques haciendo notar su presencia
En otras se acerca a las casas y puestos de guardaparques haciendo notar su presencia con diversas vocalizaciones.

El origen de su nombre surge por simple onomatopeya, y dada las muy distintas y sonoras vocalizaciones que este animal puede emitir para comunicarse con sus congéneres (algunas son un tanto musicales y aflautadas, otras mas bien como repiqueteos metálicos, o también gorjeos y chasquidos ásperos y repetidos) se le conoce con diversos apelativos según la región: Querrequerre, Querqués, Jay, Chara, Quinquin…

En innumerables ocasiones hemos tenido la dicha de ver y compartir con esta hermosa ave cuando, luego de una ardua caminata por alguno de los senderos del cerro El Ávila (especialmente en los alrededores de los puestos de guardaparques), hacemos un alto para tomar un refrigerio o desayunar, y ellas, presurosas, se nos acercan vocalizando insistentemente para hacernos notar su presencia sobre nosotros, en las ramas de los árboles, y bajar invariablemente al suelo para tomar las nueces, maníes, pasas (uvas secas), o trocitos de frutas, galletas o barras de granola que les lanzamos.

Pero, cuando el encuentro es en senderos apartados o lugares no frecuentados por la gente, su comportamiento tiende a ser un poco más arisco o discreto, aunque no dejan de acercarse y curiosear un poco antes de alejarse, o se quedan quietos en una rama observándonos en silencio.

Cuando el encuentro se produce durante la época de reproducción y estamos en las cercanías de algún nido, emiten un estridente llamado de alerta e inmediatamente nos rodean y acechan a muy corta distancia, pero nunca nos han atacado ni hemos observado comportamientos agresivos hacia otras personas… si bien tampoco hemos obviado sus llamadas de advertencia ni acercado mucho a sus nidos.

Sin embargo, en fecha reciente escuchamos hablar acerca de un guardaparques que había sido atacado a picotazos por un grupo de querrequerres cuando, de manera accidental, uno de ellos quedó atrapado en el interior de una caja en un cesto de basura. El guardaparques quiso liberarlo y el ave se puso a chillar asustada, por lo que el resto de la bandada se lanzó al ataque. Al parecer, esto fue presenciado por alguien vinculado a la Sociedad Conservacionista Audubon de Venezuela, y aunque no lo hemos confirmado del todo, no tenemos ninguna duda de que efectivamente así ocurrió.

El Querrequerre baja con frecuencia al suelo para tomar el alimento que le lancemos
El Querrequerre baja con frecuencia al suelo para tomar el alimento que le lancemos

Pero fuera de esto, la imagen negativa que se tiene del Querrequerre, la del ave malhumorada que no puede ser enjaulada porque se enferma y muere de rabia, tal vez se deba a una interpretación errada de un comportamiento que es natural en cualquier otra ave, no importa la especie, que luego de haber vivido en plena libertad repentinamente se siente atrapada o encerrada en una jaula. Obviamente, el animal se estresará y luchará por escapar, golpeándose contra la jaula y haciéndose daño.

Y por último, cuando decimos que el Querrequerre es un ave inteligente es porque, créalo o no, es capaz de procurarse herramientas para conseguir con ellas su alimento, bien sea hurgando con un palito entre las grietas de los troncos para atrapar insectos o a modo de palanca para desprender trozos de corteza y así poder llegar a ellos.

Por último, solo queremos hacer énfasis en que el Querrequerre no es una mascota ni merece estar enjaulado, su lugar está en los bosques.

No compres animales en las carreteras. No contribuyas con el comercio ilegal de fauna silvestre.


Texto y fotos: Jesús Osilia


Escuche una grabación de Paul Schwartz con el canto del Querrequerre (Estado Aragua, Venezuela): www.macaulaylibrary.org


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