Nutria gigante

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Nutria gigante o perro de agua (Pteronura brasiliensis) | Conociendo la Biodiversidad de Suramérica


Nutria gigante
Nutria gigante o perro de agua

La nutria gigante (Pteronura brasiliensis), también llamada lobo de río y perro de agua, es un animal de hábitos diurnos y semiacuáticos que vive a lo largo de los ríos, lagunas y grandes caños bordeados de vegetación boscosa en las cuencas de los ríos Amazonas y Orinoco, desde Venezuela hasta el norte de Bolivia y Paraguay (en la ecorregión del Pantanal), pasando por Colombia, Brasil, Guyana, Ecuador y Perú.

Sin embargo, su área de distribución se ha visto considerablemente reducida en las últimas décadas  y su ubicación es discontinua.

La nutria gigante es un animal grande, de cuerpo grueso, alargado y cilíndrico que puede medir poco más de dos metros de longitud incluyendo la cola; la cual es larga y aplanada hacia la punta. La cabeza es ancha y alargada, de rostro corto y chato, con orejas muy pequeñas y redondeadas dispuestas hacia la parte baja de la cabeza, a los lados. Ojos grandes situados al frente, de color pardo. Patas gruesas y muy fuertes con membranas interdigitales bien desarrolladas. Tiene el pelaje corto y denso, de coloración parda oscura, casi negra cuando está mojada, con manchas blancuzcas e irregulares en la garganta que varían de un individuo a otro.

Las nutrias gigantes se alimentan generalmente de peces, moluscos y crustáceos, a los cuales capturan con los dientes bajo el agua para devorarlos arriba, en la superficie, en donde se voltean de espaldas para manipularlos con las manos. También depredan otros vertebrados como culebras de agua y crías de babas o caimanes (Crocodylus).

Son animales sociales que forman grandes grupos familiares compuestos por ambos padres y su descendencia a distintas edades. Juguetones y muy curiosos, con frecuencia se observan a las hembras flotando de espaldas mientras juguetean con las crías que se encuentran sobre su vientre. Duermen en madrigueras que hacen entre la vegetación espesa o en barrancas a orillas de los ríos. Durante el día se les puede ver nadando, pescando, o asoleándose sobre las piedras que sobresalen del agua o en las riberas.

Son territoriales y muy agresivos en la defensa de las crías, a las cuales protegen conjuntamente todos los integrantes del grupo. Se reproducen durante la estación seca, y luego de unas nueve semanas de gestación las hembras paren entre cinco y nueve individuos que nacen con los ojos cerrados; pero que a las pocas semanas son ya capaces de seguir a los adultos.

Una especie similar pero un poco más pequeña, Lontra longicaudis (y también denominado perro de agua), comparte el hábitat de la nutria gigante, pero se diferencia de ella por tener el vientre pálido y no poseer manchas en la garganta. Además, su cola es redondeada y no aplanada como la de la nutria gigante.

Históricamente, la Pteronura brasiliensis ha sido cazada de manera intensa por su gran valor dentro de la industria peletera, lo cual nos obliga a incluir un comentario nuestro acerca de lo injusto que resulta, por no mencionar lo fatuo, que toda una especie animal sea llevada al borde de la extinción (y con ello puesto en peligro el equilibrio del ecosistema en el cual habita), para satisfacer simples vanidades humanas.

En la actualidad, la especie se encuentra amenazada por múltiples influencias antropogénicas derivadas de la colonización de las selvas tropicales. Por un lado, la cacería, bien sea por subsistencia (en el caso de las comunidades indígenas) o la que se lleva a cabo para el comercio ilegal de la especie; por el otro, la pérdida de hábitat debido a la explotación forestal o la contaminación con mercurio en las zonas de extracción de oro. Incluso, el mismo auge de la actividad turística pudiera p

ropiciar el abandono de los territorios tradicionales. Peor aún, es la presencia de los cazadores y “gatillos alegres”, quienes no sienten ningún remordimiento al dispararle, de manera irresponsable y sanguinaria, a cuanto animal se les cruza en el camino, bien sea desde la orilla o sobre alguna embarcación; siendo el motivo que los impulsa, en muchos de los casos, el solo querer afinar la puntería.

En Venezuela la hemos visto en la región de los Llanos (ríos Arauca, Capanaparo, Cinaruco, Meta…), a lo largo del Orinoco (principalmente en la región del delta) y en algunos de los grandes ríos al sur de éste (Caroní y Paragua). Es una especie amenazada de extinción. Por consiguiente, se encuentra bajo Protección Especial y permanece en veda indefinida, mientras que a nivel internacional se encuentra en el Apéndice I de CITES y se considera en Peligro de Extinción por la IUCN.


Texto: Jesús Osilia | Fotos: Evi Meyer (imagen destacada, arriba) y Jesús Osilia.


Nutria gigante o perro de agua (Pteronura brasiliensis)
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