Danta o tapir

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Danta o tapir (Tapirus terrestris) | Conociendo la Biodiversidad de Suramérica


Danta o tapirLa danta o tapir común (Tapirus terrestris), también conocido como anta, danto y tapir amazónico, es el mamífero terrestre de mayor peso y corpulencia del continente suramericano. Es un animal de cuerpo cilíndrico, robusto y bastante pesado que puede sobrepasar los dos metros de longitud y pesar cerca de trescientos kilogramos.

Tiene el cuello bastante grueso y la cabeza ancha y alargada, con una trompa o probóscide en el extremo, corta y sumamente flexible que usa a manera de órgano táctil y le ayuda a ramonear. Sus ojos son pequeños, y su visión no es muy buena. Tiene orejas pequeñas y redondeadas, oscuras, movibles, con el borde superior cubierto de pelos cortos y blancos. Sus extremidades son cortas y muy fuertes, las patas delanteras tienen cuatro dedos terminados en cascos cortos y gruesos, mientras que las traseras sólo tienen tres dedos también con forma de casco.

El pelaje de la danta o tapir es muy corto, de tonalidad pardo negruzca en los ejemplares adultos con una cresta de pelos negros erizados que se extiende sobre el lomo. El vientre es un poco más claro que el dorso, y la garganta y los cachetes lucen un tono grisáceo. Los ejemplares juveniles son de color marrón rojizo con manchas y franjas horizontales más claras, blancuzcas o amarillentas, que le cubren todo el cuerpo y sirven para camuflarse entre la vegetación. A los seis meses el pelaje se vuelve uniforme y adquiere la tonalidad de los ejemplares adultos.

Danta o tairEl período de gestación es bastante largo, entre 13 y 14 meses. Paren una sola cría, la cual permanece con la madre durante uno o dos años, y alcanzan la edad adulta entre los tres y los cuatro años de vida.

La danta o tapir vive en distintos tipos de hábitats, ya sea en zonas bajas o altas (hasta los 1.600 m.s.n.m), pero siempre asociadas con cuerpos de agua: caños, ríos (es un excelente nadador), bosques de galería, o en sitios muy húmedos como las selvas lluviosas. Son raros en zonas intervenidas.

Es de hábitos predominantemente nocturnos, y se oculta de día en el bosque para descansar. Solitaria y muy difícil de ver, ya que tiene buen oído y un olfato muy desarrollado que le permite percibir la presencia de extraños en su hábitat. Lamentablemente, sus grandes huellas delatan fácilmente su presencia en los terrenos fangosos y los cazadores se aprovechan de los senderos que abren en la selva, debido a su gran corpulencia y constante transitar, para seguirlas y darles caza. Cuando se asustan o son perseguidas tienden a correr de manera rápida y violenta a través de la selva o se lanzan estrepitosamente al agua, donde son ágiles nadadoras.

danta o tapir
Juvenil de danta o tapir

Las dantas defienden a sus crías de los depredadores y, en presencia de los juveniles, podrían resultar peligrosas para el hombre. Sin embargo, son muy fáciles de domesticar. A veces de las puede ver dentro de comunidades indígenas al suroeste del Estado Bolívar o en el Estado Amazonas, en Venezuela, en donde los niños se montan sobre su lomo para jugar y pasear.

Vocalizan muy poco, tan sólo chasquidos que producen con el movimiento de la lengua en contra del paladar y algunos chillidos. Cuando son molestadas lanzan fuertes resoplidos nasales.

Es un animal generalista que se alimenta de hierbas, hojas y brotes tiernos, plantas acuáticas, frutas y semillas (uno de los aspectos más importantes a considerar en la valoración de este imponente animal es su función ecológica como dispersor de semillas), lo cual hace de noche en las zonas cercanas al agua o dentro de ella. Marcan su territorio con heces, los cuales tienden a dejar en el agua.

Su área de distribución abarca gran parte del norte de Suramérica, sobre la cuenca amazónica y las laderas selváticas de la Cordillera de los Andes. desde el norte de Argentina y Bolivia (a excepción de la región altiplánica), Colombia, Ecuador y Perú (salvo el extremo occidental de cada uno de estos tres países), en casi todo el Brasil, Guayana, Paraguay y Venezuela.

En Venezuela podemos encontrarla en las grandes selvas húmedas tropicales de los Estados Bolívar, Amazonas y Delta Amacuro. En Los Llanos y en el piedemonte andino. También se encuentra, aunque en cantidades menores, en los bosques densos al norte del país (selvas del Parque Nacional Guatopo y vertiente norte del Parque Nacional Henri Pittier. Los primeros exploradores que ascendieron las cumbres del Cerro Ávila y otros lugares de la Cordillera de la Costa informaron haber visto dantas en los alrededores del pico Oriental; así como jaguares (Panthera onca) y pumas (Puma concolor).

La danta es una especie que históricamente ha estado sometida a una fuerte presión por cacería en todo el territorio nacional, y es muy sensible a la destrucción de los bosques. Además, hay factores de índole natural que influyen considerablemente en la creciente declinación de sus poblaciones: por un lado, el largo periodo de gestación; por el otro, el hecho de tener una sola cría por parto.

Cabe señalar que las crías de danta son muy vulnerables al ataque del jaguar, del águila harpía, del cocodrilo del Orinoco y de las grandes boas constrictoras como la anaconda.

La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN) considera que la especie (en toda el área de distribución continental) se encuentra en un estado “vulnerable”.  En el Libro Rojo de la Fauna Venezolana (Editado por PROVITA) aparece clasificada como “En Peligro”.

Otras tres especies están presentes en el continente americano: el tapir norteño o centroamericano (Tapirus bairdii), el tapir del páramo (Tapirus pinchaque). y el tapir enano o negrito (Tapirus kabomani), que comparte hábitat con Tapirus terrestris en las selvas del Amazonas.


Foto: Ecoturismo Putumayo, Colombia.

Texto: Jesús Osilia | Fotos: Ecoturismo Putumayo y Jesús Osilia.

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