La imponente fuerza del Salto Aponwao o Chinak-Merú, nombre que le dieron los pemones, impresiona aún antes de poder verla. Basta con que escuchemos el estruendo de las revueltas aguas cayendo en la distancia para que nos sintamos totalmente intimidados con su presencia.
Visto desde la parte alta del mirador, la fuerza incontenible de la gran cascada es asombrosa, abrumadora. Sus aguas se precipitan en caída libre desde unos 105 metros de altura, y es una de las mayores atracciones turísticas del sector oriental del Parque Nacional Canaima. Pero hay que bajar hasta el fondo de la cascada para poder contemplarla en todo su esplendor... Una vez abajo, y luego de habernos empapado completamente con la lluvia que se desprende del salto, podemos seguir por un sendero que conduce hasta el Pozo Escondido y el Pozo del Amor. Son lugares increíbles para pasar una buena parte del día y darnos un baño en las aguas del río Aponwao.
¿Cómo llegar?
Para llegar al Chinak-Merú o Salto Aponwao debemos tomar la vía de Kavanayén (Kilómetro
147 de la Troncal 10), muy cerca de Fuerte Luepa y al lado de la pista de aterrizaje.
A partir de éste punto, el trayecto es de unos cuarenta kilómetros hasta llegar al
poblado de Iboriwo (Liwö-Riwö), a orillas del río Aponwao. El camino es de tierra,
y aunque no es del todo necesaria la doble tracción (a no ser en época de lluvias),
es recomendable que el vehículo tenga el chasis alto. Recuerde que en ninguna parte
de ésta ruta hay estaciones de gasolina. La más cercana está en Fuerte Luepa o en
los Rápidos de Kamoirán.
Una vez en la carretera, y luego de recorrer unos veinte kilómetros, veremos un cruce
a la derecha que lleva al Torón-Merú, una de las más hermosas caídas de agua de La
Gran Sabana. Transitar por ésta ruta es bastante más difícil y requiere el uso de
la doble tracción, pero su acceso ha sido prohibido por tiempo indefinido. Justo
en éste mismo cruce, a la izquierda y en medio de la nada, hay una pequeña panadería,
Kanovik. La comida allí es muy buena; el pan y los dulces, excelentes... La parada
es obligatoria. Además, tienen baños.
Siguiendo por la vía que conduce a Kavanayén, y luego de cruzar el río Parupa, encontraremos
otro desvío, ésta vez a la izquierda, que conduce hasta Iboriwo (Liwö-Riwö), distante
unos diez kilómetros al sur. En Iboriwo hay estacionamiento, restaurantes, baños
limpios y áreas para acampar. Allí es en donde se contratan las curiaras para navegar
por el río Aponwao hacia el Chinak-Merú. La travesía por el río dura unos veinte
minutos y finaliza unos quinientos metros antes de llegar al salto. Todas las curiaras
tienen motor fuera de borda y están equipadas con suficientes chalecos salvavidas.
Un guía pemón los acompañará durante la travesía.
Y si no le gusta mucho la idea de tener que ir navegando por el río, puede entonces caminar a través de la sabana. El recorrido es de unos cuarenta y cinco minutos por terrenos planos, pero necesita llevar un guía local.